Para coles y nabos, una salmuera entre 2% y 2,5% favorece lactobacilos amistosos. Mantener 18 a 22 grados permite fermentar con vigor sin aromas ásperos. Usa recipientes no reactivos y pesos que evitan oxígeno innecesario. Retira levaduras superficiales con calma, sin pánico. Anota fechas, cambios y sabores. Entender este ecosistema invisible reduce riesgos y eleva placer, porque cada ajuste finísimo compone un resultado vivo, brillante y estable.
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